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Ya puedes leer "EL UNICO Y EL TODO", "ADORACION" y "CARRO DE FUEGO" (Libros Completos)
PODCAST #87
Author: Martha Kilpatrick
5 September 2008
Fuego Tempestuoso
Grabado en fecha: 17 Agosto 2008
(M) Bueno, mi intercesora me dijo, “Tu secreto no es el control. Tu secreto proviene de la rendición.” Dijo, “es como si tuvieras a Dios en el bolsillo, y has controlado la verdad, y hablas con un profundo conocimiento de Él.” Pero dijo, “sólo ha podido ser mediante rendición y renuncia a ti misma”. Es Él quien me ha estado controlando, Él me está controlando, me está poseyendo. Y es… Pero la evidencia de la rendición es el fruto de lo que sucede. Y sabes, instintivamente escogí estos dos versículos principales, uno para el ministerio, uno para mi vida. “encomienda a Jehová todas tus obras, entrégate a Él por completo”. Esa es la rendición de tus obras. Si puedes dejar de aferrarte a ellas, Él hará que te conformes a Sus pensamientos. Te daré el poder, y Él mismo lo hará. “Así tus planes serán establecidos”. Por tanto es renunciar a uno mismo, incluso renunciar a tus obras. No podemos dividirlos, no podemos poner por una parte mi vida personal y por otra parte mi vida laboral (risas).
(J) (Ríe) ¿De verdad? ¿De verdad?
(M) Esa es una gran lucha en verdad, para mí lo ha sido y aún lo es. Pero tomar Su yugo sobre ti significa rendirte al dominio de otro. Es un yugo como una prisión. Vienes bajo un yugo y te encierran, pero Él es el único captor que lleva la carga de los cautivos. Él la lleva. Así que el control implica desear la recompensa sin pagar precio alguno, sin rendición. Y la mayor parte del cristianismo es eso. ¿Estás de acuerdo?
(J) La mayor parte del cristianismo no tiene nada que ver con lo que dices. No sé si eso es lo que…
(M) Eso es lo que preguntaba.
(J) En el cristianismo no encuentro rendición alguna, sino control. Veo la intención de controlar.
(M) Hmmm
(J) Bueno, y mirando primero debajo de mi mantel, sabes. Eso es lo que he visto. Tu relación y tu experiencia de Dios es anormal.
(M) (Risas) Estoy pensando en alguien que conoce las escrituras y que conoce la historia del Antiguo y del Nuevo Testamento, pero no le conoce a Él, y no tiene la rendición a Él en todo lugar. Cuando te rindes a Él por completo Él está en todas partes. Él está tan presente y sobre ti que lo encuentras en cada crisis, en cada… nunca te falla si te has rendido. Si Él es dueño tuyo estás bajo Su responsabilidad.
(J) Vale, si lo que voy a decir es salirse del tema y quieres seguir por ahí, estupendo, pero me gustaría hacerte esta pregunta. ¿Cómo se llega hasta ahí desde tu propio pasado? ¿Qué parte juegan los tiempos pasados, los tiempos antes de conocer a Cristo, antes de la salvación? ¿Cómo se llega a esa perfección, esa rendición y ese negarse a uno mismo antes de conocer a Cristo?
(M) Bueno Juan, estás en el Espíritu. Hacia eso exactamente estaba yendo. Primeramente, no puedes rendirte sin humildad. El control es orgullo, la rendición es humildad. Es como si, yo vine a Él por necesidad, y esa fue mi humillación. Pero en aquel entonces hablé con un hombre sabio y piadoso. Y yo hice varios intentos de compartir esto, y de hacerle algunas preguntas. Y me dijo, “tú has sufrido mucho en la vida.” Y dijo, “tienes un interrogante enorme puesto sobre Dios”. Y dijo, “las respuestas sencillas no te servirán. Tienes que encontrar el propósito de tu vida.” Así que me sentí como si hubiera de ser algo muy complejo. De algún modo puso mi vida…. Varias cosas, incluyendo algo que me dijo mi hija… pusieron mi vida completa sobre la mesa para hallar una respuesta de Dios. ¿Cuál es tu propósito en toda esta “historia” que has escrito sobre mí? Y así que este hombre sabio me dijo que tenía que encontrar la respuesta. Bueno, yo supuse que tendría que… sabes, que tendría que sacarla con gran esfuerzo, que tendría que orar y ponerme sobre mi rostro y bla bla bla. Suponía que iba a ser…. Porque era una respuesta grande, suponía que implicaría gran esfuerzo (risas).
(J) Hummm
(M) Y me la dio tranquila y sencillamente. Y voy a leer desde Zacarías 13:9. En realidad trata sobre el remanente. “Y meteré en el fuego a la tercera parte, y los fundiré como se funde la plata, y los probaré como se prueba el oro.” Pararé ahí mismo en medio del versículo. Pero lo que significa es que Dios nos mete en el fuego. El propósito es poseernos. La plata habla de nuestra humanidad que es refinada. El oro es la prueba de la vida de Cristo en nosotros. El oro es Cristo. Así que vi que mi vida era una centella, una centella continua de sufrimiento, de un modo u otro entremezclada con mucho gozo y bendición. Pero el fuego, me di cuenta de que el fuego era Él.
(J) Él es el fuego.
(M) Él es el fuego. Y dice, “él invocará mi nombre, y yo le oiré”. Y me di cuenta de que… de qué trata el fuego. El fuego en cada vida consume tus otros dioses. Dice que “invocarán mi nombre”. Y siempre interpretaba eso, preguntándome qué nombre de Dios había que invocar “Makkeh”, “Rapha”… todos esos. No, no. Es cuando sé que Su nombre es Dios, que Él es Dios.
(J) Y que yo no lo soy.
(M) No lo soy, no lo eres, no lo son, la vida no es Dios, Satanás no es Dios. Cuando sé gracias a mi fuego que Él es Dios, entonces puedo invocar a mi Dios, y Él me responderá. Todo el fuego es para poseernos, para llevarnos a rendición, a que Él es Dios. Y entonces sabremos, conociéndole, que Él es Dios.De verdad Juan, creemos que muchas cosas son “Dios”, incluyéndonos a nosotros mismos. Y Él tiene que… Él tiene que traerte al fuego para mostrarte que te crees Dios. O que crees que los miembros de tu familia son Dios, y que tus padres eran Dios. Así que la respuesta a tu pregunta, “cuál es el propósito”, es saber que Él es Dios. No es… la historia de mi vida no tiene como meta un ministerio, un mensaje. Eso no es lo primero. La historia de mi vida y de tu vida, que también es sufrimiento, es para que sepas que Él es Dios. Y cuando sabes que Él es Dios, y que Él es bueno, hay rendición.
(J) Eso es lo más enorme que podrías decir, es gigantesco.
(M) ¿Qué te dice a ti? ¿Qué te dice a ti que te hace decir eso?
(J) Bueno, eso lo absorbe todo. Hace que todas las cuestiones de tu vida, que todo, se absorba en Él, y le hace a Él en verdad Señor. Y es enorme, porque nuestra sanidad interior, nuestra terapia, nuestro esto y aquello, todo… Podemos pasar diseccionando nuestra vida todo el día, pero cuando sabes que el Señor es quien prendió el fuego, el que permitió que el fuego quemara y destruyera, y el que te sacó de ese fuego, entonces Él es en verdad Dios.
(M) En verdad es Dios. Pero Él no quitará… no sé. La pregunta es, ¿quién es Dios en tu vida?
(J) Es enorme.
(M) Es enorme.
(J) Quiero decir, ¿no es esa la crisis humana? ¿No es cierto que la crisis es quién es Dios? ¿Quién va a ser Dios en tu vida? Quiero decir, ¿no es esa la verdadera y única crisis?
(M) En realidad es la única crisis. Y es la única… hummm. Bueno, sabes, todo versa acerca de Dios. Todo es para Dios; todas las cosas son para Él, de Él, por medio de Él y hacia Él. Y saber eso es una cosa. Pero otra distinta es saber que es cierto. Así que el propósito de mi fuego era eso, saber que Él, que no sólo Él es, sino que Él es Dios.
(J)Hummm
(M) Y cuando sé que Él es Dios, en verdad, que está por encima de todo incluyéndome a mí, entonces tenemos una relación en la que Él me responde todas las cuestiones, cosa que Él promete a los creyentes. “Pedid cualquier cosa en Mi nombre.” Pero has de saber que Él es Dios, y que pides acorde a lo que Él desea dar. Después dice, “Y diré, pueblo mío; y él dirá: Jehová es mi Dios.” Así que la meta del sufrimiento es que al fin Dios te posea, que en Su terreno Él sea Dios. Siempre andamos pensando que Él tiene que venir a mi terreno. En otras palabras, que Él se incline ante mí.
(J) ¿Crees que muchas, por no decir todas, las crisis y traumas humanos son…? Se me vino de repente a la mente… ¿sí?
(M) Sí, tienes razón.
(J) Se me vino a la cabeza.
(M) Si alguien preguntara, ¿quiere esto decir que toda crisis es para rendición? Entonces diría lo que creo. Me pedías saber lo que yo creo. Es Señor escoje. El Señor tiene una historia para que la vivamos. A ninguno nos gusta nuestra historia. Él tiene una historia que quiere que vivamos en rendición ante Su Señorío. Quiere que le manifestemos y le conozcamos, según nuestro viaje, y no el de algún otro. Lo siento, yo tengo “mi historia”, y tú tienes la tuya. Y yo creía que me ibas a preguntar si todas las crisis son para traernos a Él como Dios, para mostrarnos que Él es Dios. Sí, lo creo de verdad. Y hay otra escritura que Él me dio una mañana conectada con esto. Yo dije, Señor, háblame, y Él dijo, Salmos 50. Así que este fue el versículo que saqué de Salmos 50. Aquí es donde estaba Su Voz. “Fuego consumirá delante de Él, y tempestad poderosa le rodeará.” De nuevo el tema recurrente es el fuego.
(J) Humm
(M) Y es como… es algo así como si Él pusiera mi vida entera en una hoguera. Y el todo propósito era que mi vida entera fuera absorbida en Él al rendirme a Él teniéndole por Dios. Él escogió el fuego, Juan. El fuego marcha junto a Él. Jesús decía, “no he venido a traer paz, sino fuego sobre la tierra, y estoy impaciente por hacerlo.” El fuego está de lado de Dios, y tempestad poderosa le rodea. ¿Quieres allegarte cerca de Él? Ríndete a Él y vas a entrar en el fuego. Pero serás como Sadrac, Mesac y Abed-Nego. Él está contigo en el fuego y sales sin oler siquiera a humo. No eres devorado por el fuego, si permites que tu refinado tome lugar mediante rendición.
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